Mostrando entradas con la etiqueta Efemérides. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Efemérides. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de diciembre de 2011

La matanza de Acteal, 22 de diciembre de 1997

http://es.wikipedia.org/wiki/Matanza_de_Acteal
Hace 14 años en el estado de Chiapas un ejército sicario masacraba a 45 indígenas dentro de una iglesia, 


como si ya no fuera asesinato 
imponerles 
el 
culto.


LA SANGRE ESPESA NUTRE LA TIERRA / DE LA TIERRA BROTARÁN ÁRBOLES INMENSOS / ANCLADOS / PROFUNDOS / VITALES / PURA VIDA HECHA DE ESA POTENCIALIDAD QUE EXISTE EN LA SEMILLA / ÁRBOLES QUE SERÁN CASA NUEVA / PARA UNA NUEVA FAMILIA

jueves, 17 de noviembre de 2011

Hoy cumplimos 4 años! Mientras tanto...

... el resto del territorio mundial festeja un nuevo

aniversario de la fundación del EZLN.

El 17 de noviembre de 1983.

Por una nueva relación social en una democracia participativa anticapitalista.

martes, 15 de noviembre de 2011

Las aguas del río Guayas se tiñeron de rojo y cruces

Hoy es 15 de noviembre de 2011.

Un día como hoy del año 1922,
en Guayaquil fusilaron a cerca de cien personas
en el marco de una

Las a g u a s del río Guayas se tiñeron de rojo y cruces.

viernes, 28 de octubre de 2011

Rafael Alberti

Hoy se cumplen 12 años de la desaparición física del gran Rafael Alberti. Su sangre sigue f l u y e n d o por los ríos del mundo, por las calles donde la unión se hace vida fértil y arrebatada.

LOS ÁNGELES MUERTOS

Buscad, buscadlos:
en el insomnio de las cañerías olvidadas,
en los cauces interrumpidos por el silencio de las basuras.
No lejos de los charcos incapaces de guardar una nube,
unos ojos perdidos,
una sortija rota
o una estrella pisoteada.

Porque yo los he visto:
en esos escombros momentáneos que aparecen en las neblinas.
Porque yo los he tocado:
en el destierro de un ladrillo difunto,
venido a la nada desde una torre o un carro.
Nunca más allá de las chimeneas que se derrumban,
ni de esas hojas tenaces que se estampan en los zapatos.

En todo esto.

Más en esas astillas vagabundas que se consumen sin fuego,
en esas ausencias hundidas que sufren los muebles desvencijados,
no a mucha distancia de los nombres y signos que se enfrían en las paredes.

Buscad, buscadlos:
debajo de la gota de cera que sepulta la palabra de un libro
o la firma de uno de esos rincones de cartas
que trae rodando el polvo.
Cerca del casco perdido de una botella,
de una suela extraviada en la nieve,
de una navaja de afeitar abandonada al borde de un precipicio.

martes, 2 de septiembre de 2008

PAN se adelanta a celebrar los natalicios de

ENRIQUE LIHN (1929-1988)

REVOLUCIÓN
No toco la trompeta ni subo a la tribuna
De la revolución prefiero la necesidad de conversar entre amigos
aunque sea por las razones más débiles
hasta diletando; y soy, como se ve, un pequeño burgués no vergonzante
que ya en los años treinta y pico sospechaba que detrás del amor a los pobres de los sagrados corazones
se escondía una monstruosa duplicidad
y que en el cielo habría una puerta de servicio
para hacer el reparto de las sobras entre los mismos mendigos que se restregaban aquí abajo contra los flancos de la Iglesia
en ese barrio uncioso pero de cuello y corbata
frío de corazón ornamental
La revolución
es el nacimiento del espíritu critico y las perplejidades que le duelen al imago en los lugares en que se ha completado para una tarea por ahora incomprensible
y en nombre de la razón la cabeza vacila
y otras cabezas caen en un cesto
y uno se siente solitario y cruel
víctima de las incalculables injusticias que efectivamente no se hacen esperar y empiezan a sumarse en el horizonte de lo que era de rigor llamar entonces la vida
y su famosa sonrisa.


EDUARDO GALEANO (1940)

HUELLAS
Una pareja venía caminando por la sabana, en el oriente del África, mientras nacía la estación de las lluvias. Aquella mujer y aquel hombre todavía se parecían bastante a los monos, la verdad sea dicha, aunque ya andaban erguidos y no tenían rabo.

Un volcán cercano, ahora llamado Sadiman, estaba echando cenizas por la boca. El cenizal guardó los pasos de la pareja, desde aquel tiempo, a través de todos los tiempos. Bajo el manto gris han quedado, intactas, las huellas. Y esos pies nos dicen, ahora, que aquella Eva y aquel Adán venían caminando juntos, cuando a cierta altura ella se detuvo, se desvió y caminó unos pasos por su cuenta. Después, volvió al camino compartido.

Las huellas humanas más antiguas han dejado la marca de una duda.

Algunos añitos han pasado. La duda sigue.